viernes, julio 16, 2004

El eje Brasil-Venezuela

A uno ya le cuesta hablar de su propio país, como para meterse en los ajenos. Me cuesta hablar de España porque tendría que saber mucha más historia; por eso casi nunca habo de latinoamérica. Sin embargo, hoy tengo que hacer una excepción. A veces da la sensación de que la realidad latinoamericana funciona como un péndulo, y hoy, en 2004, ese péndulo se ha parado no en la izquierda, sino un poco más allá, en la abyección populista y dictatorial. Esta ideología tan nefasta hace que los que la profesan se vean como hijos de una misma idea, hermanos, en definitiva (para lo malo y para lo peor), a modo de Internacional Comunista, pero a lo criollo. Quizá el ejemplo más vergonzante sea Venezuela (a excepción de Cuba). Chavez llegó al poder como Hitler, a través de los votos. Que sea una democracia no quiere decir, ni mucho menos, que haya libertad. Democracia es Gobierno mayoritario, y libertad es Gobierno limitado, y éste, en Venezuela, escasea. Ahora, al gobierno de Caracas, le ha salido un hermano, que es Brasil, que si no se parecen en el modo de gobernar, sí en el de pensar. Cuando los venezolanos están a las puertas de -quizá esta vez sí- echar al tirano por medio de un referéndum (pese a las maniobras depóticas del dicatador, que de llegar a concluirlas muy probablemente daría luegar a una guerra civil, Dios no lo queira) van los brasileños, con el sindicalista Lula a la cabeza y entregan en estos días un manifiesto absolutamente repugnante a favor de Chávez. Como en todos los manifiestos -en España recordamos los de los últimos años- está firmado por intelectuales (admítaseme la metáfora), es decir, cineastas, escritores y demás progres. Les pego una traducción del manifiesto; espero que no provoque arcadas:
SI FUESEMOS VENEZOLANOS... VOTARIAMOS POR HUGO CHAVEZ Los brasileros que firmarmos este manifiesto quieren expresar su solidaridad a la lucha que vienen librando el Presidente Hugo Chávez y el pueblo venezolano por el derecho de decidir su destino. Al mismo tiempo, denuncian la manipulación de los hechos orquestada por los grandes monopolios de la comunicación para pintar como tirano a un gobernantne que cumple con la ley y la consttiución. Hugo Chávez fue el vencedor de elecciones democráticas, en diciembre de 1998. Cumplió lo que prometiera en su campaña, desde entonces viene realizando profundas transformaciones en el sistema político, económico y social de un país hace siglos dominado por oligarquías. Llevara a cabo estos cambios transformó al presidente Chávez en la mira de una guerra sin tregua, promovida por minorías políticas y económicas de Venezuela, con el apoyo declarado de grandes corporaciones empresariales y financieras del exterior. Somos testigos de su compromiso con la de defensa de los intereses populares y la determinación de aplicar la Constitución de 1999, construida por el más amplio proceso democrático. La nueva Carta venezolana prevé el dispositivo constitucional del referendo revocatorio, marcado para el próximo 15 de agosto, instrumento inédito en nuestro continente, al cual pocos gobernantes tendrían el corage para someterse, como lo hace el Presidente Hugo Chávez. La democraca fue reforzada, y ahora esos mismos sectores que ya recurrieron al golpe, al sabotaje, al lockout y a la mentira para intentar derrotar al presidente Chávez se ven obligados a aceptar los marcos de la lucha institucional. Estamos convencidos de que el próximo 15 de agosto el pueblo venezolano será victorioso y construirá una patria libre y justa, la patria con que soñó Simón Bolívar. Por todo eso, estamos aquí para reafirmar: el día 15 de agosto, si fuésemos venezolanos votaríamos por Hugo Chávez. Brasil, junio de 2004. Oscar Niemeyer, arquitecto; João Ubaldo Ribeiro, escritor; Fábio Konder Comparato, jurista; Marcelo Lavenere, jurista, ex-presidente de la OAB; Carlos Mares, procurador del Estado; Luis Carlos Facchin, jurista; Fernando Morais, periodista y escritor; João Pedro Stédile, dirección nacional MST; Yamandu Costa, violinista; José Luís da Costa Fiori, analista político; Eric Nepomuceno, escritor; Argemiro Ferreira, periodista; João Batista de Andrade, cineasta; Frei João Xerri,op, religioso, miembro da CJP de los Superiores Dominicanos, Roma; Pastor Ariovaldo Ramos, religioso; Chico Whitaker; Tizuka Iamazaki, cineasta; Cláudio Kahns, cineasta, etc.
Lo que me duele (aparte de todo lo demás) es que entre los que portan el manifiesto para llevárselo al tirano encontramos algunos religiosos y hasta un obispo católico, igual de repugantes que el resto, o quizá más, porque son los náusea de la teología de la liberación. Es de pura necesidad que el péndulo oscile sin demora.