miércoles, abril 20, 2005

Michael Novak sobre Benedicto XVI

Publica hoy el NYTimes un muy buen artículo (registro gratuito) del conocido analista Michael Novak, muy alejado de los que se están publicando estos días en España, sobre el nuevo Papa, del que rescato este fragmento:
One of Cardinal Ratzinger's central, and most misunderstood, notions is his conception of liberty, and he is very jealous in thinking deeply about it, pointing often to Tocqueville. He is a strong foe of socialism, statism and authoritarianism, but he also worries that democracy, despite its great promise, is exceedingly vulnerable to the tyranny of the majority, to "the new soft despotism" of the all-mothering state, and to the common belief that liberty means doing whatever you please. Following Lord Acton and James Madison, Cardinal Ratzinger has written of the need of humans to practice self-government over their passions in private life.
Otro gran artículo es el de Alejandro Chafuén para el Acton Institute titulado "Benedict XVI and Freedom".

II: Benedicto XVI: Reflexiones personales

II. Me pilló la fumata blanca —nada de bianca o nera como pretenden algunos— leyendo El coraje de ser católico del liberal George Weigel, que venía muy al caso. Allí me quedé, entre la radio y la televisión, esperando y rezando algo, envidiando a toda esa gente que allí estaba a escasos metros de la ventana por la que saldría el Santo Padre. Cuando enfocaban a la multitud siempre fijaba la vista algo más, creyendo reconocer a algún conocido. «Habemus Papam». Salió Ratzinger. Tengo que reconocer respiré tranquilo. Me llegaron algunos mensajes de amigos tan contentos como yo. Parece que todos estábamos pensando en lo mismo: «Nos vemos en la JMJ de Colonia». Ya hablaré con ARP para que me vaya consiguiendo un pasaje. Deo Gratias.

I. Benedicto XVI: reflexiones políticas

I. Escuchaba ayer que en cierta ocasión una profesora de economía le hacía una pregunta al Cardenal Ratzinger. Creo recordar que la pregunta versaba sobre algo referente a la Doctrina Social de la Iglesia. El en aquel momento Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y Presidente de la Comisión Teológica Internacional, se quedó pensativo un par de segundos. Contaba la profesora que la miró sonriendo mientras le contestaba “es muy buena pregunta, pero no puedo contestarle; la verdad es que tendría que pensarlo”. Que la persona que posiblemente más supiera de doctrina en ese momento no supiera qué contestar me resulta tremendamente sugerente, a la vez que habla mucho de las virtudes de este gran hombre. El caso inverso es el pan de cada día. Últimamente proliferan como setas venenosas ese gremio del que he hablado en alguna ocasión. Un grupo de hombres y mujeres que no opinan, sino que dogmatizan sin pudor; muchos son ignorantes funcionales y se creen en posesión de la verdad absoluta que suele coincidir cuidadosamente con la de quien le paga el sueldo. Los tertulianos —no todos, es verdad— sientan cátedra en política, economía, actualidad, sucesos, deportes, en fin. A raíz de los últimos acontecimientos esta secta ha dado un paso más: los tertulianos revenidos a teólogos. Han sido muchos los que se han paseado en estas horas por las ondas hablando de fe y razón sin haber leído ni ojeado la Fides et Ratio, explicando la moral católica y demás cuestiones muy peliagudas pues porque sí, y punto en boca. Ayer, Carlos Llamas en Hora 25 de la Cadena Ser no podía seguir tragando bilis y la expulsó toda sobro Benedicto XVI. Una tertuliana de su programa no se despeinó al decir que ella estaba convencida de que “a Dios no le parece mal que gente divorciada o adúltera vaya a comulgar. Cómo le va a parecer mal”. O que la nulidad matrimonial no quiere decir que ese matrimonio no haya existido, o que la “teoría de la liberación” (?) tiene muchas cosas que enseñar a esta Iglesia Católica más conservadora que nunca. En todo el programa nadie dijo “no sé, tendría que pensarlo”, posiblemente porque se pasarían las dos horas pensando. A esa misma hora, en la COPE, José Luis Restán, director del área socio-religiosa de la cadena, comentaba la elección de Ratzinger con —no podía ser de otra manera si quería profundizar en algo— el director de la BAC, con teólogos de Salamanca, con arzobispos y otros contertulios a años luz de los de la Cadena Ser.

domingo, abril 17, 2005

Las elecciones vascas

Ya se ha dicho todo. Habrá que ver qué pasa en los días que vienen. La desgracia es sin duda ETA, que seguirá financiando sus asesinatos y su violencia, no sólo a través de extorsiones como siempre, sino también con los impuestos ciudadanos, también como siempre. Además tiene mucha pinta de llave, para seguir ensuciando la democracia con la sangre de mil muertos. Un par de detalles que me han llamado la atención: 1) La de tesis que podría hacer los lingüistas cogintivos con todas las declaraciones de Ares. Este punto es importante. Dani lo llama "Lapsus Freudiano". Tiene mucha razón. Y es que el lenguaje es perverso, perverso. También en LD. 2) Ojo al titular de la Cadena Ser: "PSE y PP logran más escaños que el tripartito y constata el rechazo al Plan Ibarretxe". Ay, Redondo Terreros, ande andarás. 3) Las reflexiones de Gabilondo, qué intelectualidad, qué hondura sapiencial: "¿No es ya Batasuna más fuerte que ETA?", lanzaba desde las ondas de la Ser al comentar el resultado de los Comunistas de las Tierras Vascas (otro "lapsus freudiano", que diría el bueno de Dani). Naturalmente, esto hombre desconoce las sentencias del Tribunal Supremo. 4) Las reflexiones de nuestro amigo Manutc son de aurora boreal: "Patxi tiene muchas posibilidades de ser el lehendakari de todos los vascos. Mañana más y mejor." Sí, sí, a las 22.20 horas de hoy, con todo el bacalao cortado. 5) Conviene recordar lo que decía Patxi en una entrevista para El Mundo en 2002: "De lo que soy partidario es de que los socialistas vascos defendamos la posición de los socialistas vascos. Y el único acercamiento del que soy partidario, con los nacionalistas o con el PP, es del que permita la unidad de los demócratas para hacer frente al terrorismo. Estoy convencido de que cuanto más unidos estemos los demócratas, más fuerte será la democracia y más débil ETA. Y en eso pondré toda la carne en el asador. Cualquier otro tipo de entendimiento, con el PNV o el PP; yo no lo contemplo en estos momentos." Y más: "El PNV para tener cualquier entendimiento con nosotros fuera de esa unidad democrática debiera de cambiar hacia la defensa del autonomismo, de la pluralidad, de las reglas de juego de la Constitución y el Estatuto, y debería de alejarse de cualquier acercamiento o entendimiento con Batasuna. Mientras el PNV no cumpla eso, no habrá ningún tipo de acercamiento. Mi objetivo no es llegar a acuerdos con los nacionalistas ni tampoco entregarme al PP." Ya se verá. Hay mucho más pero no vamos a cargar. Por cierto, gracias a Criterio, que lo ha hecho fantástico, como siempre.

sábado, abril 02, 2005

I: 1997. No recuerdo si nos colamos a sabiendas, por causalidad o a golpe de Providencia. Conmigo venía Raúl o algún Iglesias Vidal o Diego o alguno que ya he olvidado definitivamente, quizás fuese de Vigo. Aparecimos en la tan pretendida "zona rosa" tras sortear cuidadosamente neocatecumenales con guitarras y monjas negras negrísimas a un rosaio pegadas, que parecía que hablaban en lenguas antiguas o africanas, puede que latín con acento nigeriano, rezando entre sonrisas Avemarías en plena noche. Miramos hacia atrás buscando a los nuestros, pero era difícil encontrar a alguien entre un millón y medio de personas. Creo que fue la única vez que vi a un millón y medio de personas riendo, posiblemente a causa del calor sofocante o porque allí solo había sitio para cuatrocientas mil. Unas chicas polacas nos dieron dos botellas de agua, bebimos una y la otra se la ofrecimos a un viejecito irlandés que también estaba riendo, creo que de sed. En frente, en cuatro o cinco horas el Papa subiría al escenario, en el que nos reclinábamos entre risas y chácharas mi amigo y yo, para celebrar el acto central de la Jornada Mundial de la Juventud en el París de 1997, la Santa Misa del domingo, en la que recuerdo que anunció a Santa Teresita de Lisieux como futura Doctora de la iglesia entre aplausos y risas, mientras nosotros, ya lejos de la zona rosa e incluso de la amarilla, a escasos mil o dos mil metros de Santo Padre, con un millón y medio de personas delante, también reíamos. II: 2005. Ayer el Papa agonizaba rezando el Via Crucis. En España, la televisión ofreció una cobertura tremenda al suceso, no es para menos, en este país laico. Fue el día de una fauna grimosa hasta la extenuación, gremial hasta la exasperación, que se pasea de programa en programa eructando ignorancia y repitiendo palabras que aprendieran hacía pocos minutos como Camarlengo. Fue el día en el que Urdaci se paseo por los platós de Telecinco, hay que ver, sentado al lado de una insigne tertuliana que sin despeinarse podía hablar de las más profundas cuestiones teológicas y a las pocas horas, y con las misma sapiencia, contarnos los avatares de Nuria Bermúdez o Albano. Todos opinaban sobre este Papa: el Papa político, el Papa de los pobres, decían los teólogos de la liberación que deben de tener convenio con Telecinco, el político de Dios, el Papa de la Edad Media, reaccionario, conservador, que salga cualquiera menos Ratzinger, el Papa genocida, que se usen condones que superpoblamos y el SIDA, el Papa mediático, el Papa que fue a ver a Pinochet. Hace unos años tuve la suerte de ver rezar al Papa a escasos metros, y no es comparable a la mayor puesta de sol. El Papa Santo, enamorado. Hoy Juan Manuel de Prada: "Cuando, por ejemplo, se dice, con necedad muy del gusto contemporáneo, que Juan Pablo II ha sido un Papa «progresista en lo social y conservador en lo moral», no se entiende que su doctrina no puede enjuiciarse a la luz pobretona de las ideologías; no se entiende que sus encíclicas y documentos pastorales -tan poco leídos, por lo demás, por quienes se atreven a criticarlos-, así como su elección vital, sólo resultan inteligibles a la luz primigenia del Evangelio. La necesidad de conversión que Juan Pablo II ha predicado sin desmayo, ese ímpetu de santidad que ha querido contagiarnos constituye, claro está, un escándalo para nuestra época, tan dispuesta a entregarse al marasmo de la facilidad. Este Papa nos ha descubierto -nos ha recordado, más bien- que el compromiso cristiano es una expedición exigente, dificultosa, ímproba, en pos del espíritu." III: 2005. Según leo en un Confidencial, los ángeles harán la ola cuando el Santo Padre entre en la eternidad. Yo le he dado el día libre a mi Custodio para que no se lo pierda.