viernes, junio 30, 2006

Día histórico

Clarísimo el editorial de Gara explicando cómo España se ha rendido ante los cobardes del tiro en la nuca.

Una declaración histórica: es la primera vez que un Gobierno español se compromete pública y oficialmente a respetar la decisión de los ciudadanos vascos sobre su futuro, reconociendo además que el acuerdo político compete a los partidos y agentes vascos a través del método que éstos decidan y que será trasladado luego a los distintos ámbitos institucionales.

No quedan ya excusas para que todos los agentes de Euskal Herria lancen el debate democrático para alcanzar un acuerdo que Madrid y París deberán respetar. Es obvio que el proceso comenzó hace meses, porque declaraciones de tanto calado y alcance como la del alto el fuego permanente de ETA y la del Gobierno español no surgen de la nada.

Ayer, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, optó por una sala anexa al hemiciclo del Congreso de los Diputados para anunciar el inicio del diálogo con ETA. El esperado pronunciamiento no se quedó en un mero enunciado de la intención del Gobierno de abrir negociaciones con la organización armada, sino que Zapatero hizo públicos sus compromisos con el proceso político, concretados fundamentalmente en la aceptación de que corresponde a los partidos y agentes vascos fijar los métodos de diálogo y adoptar un acuerdo justo y democrático que encamine un proceso resolutivo, y en el respeto a las decisiones que adopten los ciudadanos vascos. Esa es la tarea que tienen ante sí todos los agentes vascos y el conjunto de los ciudadanos de Euskal Herria. Si alguien pretendía esgrimir todavía clichés y excusas manidas, cayeron el 22 de marzo con el anuncio de ETA, y ayer con la declaración de Zapatero. Sería desde luego deseable que también el Estado francés, que recientemente hizo público su apoyo a las vías que adopte Madrid para solucionar el conflicto político, expresara otro tanto.ETA, tanto en su declaración del 22 de marzo como en la entrevista concedida a GARA y en su último comunicado, emplazó a ambos estados a que mostraran su compromiso con el proceso y su respeto a la palabra y la decisión de los vascos.

La declaración del presidente del Ejecutivo español sitúa definitivamente el centro de gravedad del proceso político en Euskal Herria, y es ahí donde debe quedar. Pero eso exige responsabilidad. No hay nada hecho todavía. Los pasos dados hasta este momento no servirán de nada si todos los agentes del conjunto de Euskal Herria no abren un verdadero proceso democrático. La solución está en Euskal Herria, y es aquí donde deben buscarse los acuerdos y las garantías. De hecho, un acuerdo entre las fuerzas vascas que articule el derecho a decidir de todos sus ciudadanos sería sin duda la mejor garantía para que el proceso entrase en una fase resolutiva, sería la mejor garantía para que los estados español y francés aceptasen sin limitaciones ni injerencias lo negociado y acordado, y en último término lo decidido por los ciudadanos vascos. José Luis Rodríguez Zapatero, aunque expresó al final su compromiso absoluto con la Constitución de 1978, no la mencionó ni esgrimió en las partes realmente sustanciosas y centrales de su declaración; sí apeló, en cambio, al respeto a las normas y procedimientos legales, e incluso hizo mención expresa al mantenimiento de la vigencia de la Ley de Partidos. Pero las cuestiones de leyes y marcos, ya se sabe, tienen su base en los acuerdos políticos, y es obvio que esas normas, la legalidad vigente, están ahí para ser cambiadas, en su caso, de acuerdo a la voluntad libre y democráticamente expresada de los ciudadanos vascos.

Ayer, el Gobierno español admitió expresamente la existencia de un conflicto político. La tarea histórica de desatascar las cuestiones que están en su origen y constituir la mesa de diálogo democrático corresponde al conjunto de formaciones políticas y agentes vascos y, en último término, a la sociedad, a quien ayer se dirigió expresamente Zapatero.

Pero los estados español y francés tienen aún deberes por hacer. GARA publicaba este pasado lunes un grave balance represivo de los tres meses transcurridos del alto el fuego permanente de ETA. Cuando Zapatero subraya que «en ausencia de todo tipo de violencia y coacción», debería fijar la vista en sus servicios policiales y judiciales. A los compromisos deben seguir, en buena lógica, decisiones que propicien las condiciones mínimas que permitan un debate democrático. Deben acabar las injerencias y los obstáculos que se están colocando en el camino, deben acabar los ataques al proceso de resolución. Y, sobre todo, debe echar a andar el diálogo democrático en Euskal Herria.

lunes, junio 19, 2006

Mainer y Moa

Para todo aquel interesado en la historia de la literatura española del siglo XX, José-Carlos Mainer es siempre una referencia. Sin embargo, como me dijo un amigo hace unos días, "parece que este tipo se ha ido radicalizando con el tiempo". Cierto. En su último libro, un ensayo sobre la vida cultural de la España desde 1931 hasta el 39 titulado Año de vísperas: La vida de la cultura en España (1931-1939). Os pongo una perlita de las primeras páginas de la introducción:

Lo cierto es que no hubo una catastrófica irresponsabilidad de toda la izquierda, que algún profesional de la bronca (y lego en Historia) ha querido presentar en nuestros días como el inmediato antecedente de hechos que acontencen hoy mismo, como si la maldad de los unos y la inocencia de los otros fueran constantes eviternas. El veredicto de los historiadores más competentes está pronunciado hace tiempo por extranjeros (Raymond Carr, Pierre Vilar, Edward Malefakis, Paul Preston...) y nacionales (Santos Juliá, Javier Tusell, Juan Pablo Fusi, Julio Gil Pecharromán...), nada sospechosos de sectarismo revolucionario. Véanse, sin ir más lejos, los capítulos "Inevitabilidad, contingencia, responsabilidades" y "Razones de una victoria absoluta y causas de una derrota total", en el ponderado volumen de Enrique Moradiellos, 1936. Los mitos de la guerra civil, Península, Barcelona, 2004, págs. 68-100, que -contra lo que dio a entender la faja editorial- no fue una respuesta al panfleto de Pío Moa, Los mitos de la guerra civil, La Esfera de los LIbros, Madrid, 2003, que no debe figurar en una bibliografía seria (puede hacerlo, en cambio, un volumen de argumentos muy cercanos, obra del converso Stanley G. Payne, El colapso de la República. Los orígenes de la guerra civil (1933-1936), La Esfera de los Libros, Madrid, 2005).

Y ahora una nota a los lectores: ¿Conoce alguien alguna bibligorafía decente sobre la vida intelectual y cultural de esta etapa?

viernes, junio 09, 2006

The Sunday Drivers

El único grupo de música español que me interesa en la actualidad, una joya no muy conocida que crea las mejores canciones que se pueden escuchar en España, acaba de grabar su segundo disco en San Francisco, después del sublime Little Heart Attacks. Durante todo el proceso de grabación, Jero -la voz- ha estado escribiendo un blog contando muchas pequeñas historias de esos 17 días, en el que se puede aprender mucho de música, de la mejor música. Dicen que el disco saldrá en septiembre.

miércoles, junio 07, 2006

Madina

Recuerdo que hace tiempo me resultó muy difícil escribir aquel post sobre Pilar Manjón, porque me duele hablar mal de una víctima del terrorismo. Hoy me sucede lo mismo con Eduardo Madina, diputado del partido socialista en el Congreso que perdió una pierna en un atentado etarra. Alguna vez dijo que no sentía odio hacia el terrorista que atentó contra él. ¿Qué siente por Acebes? Me entero por Nacho Escolar, que lo vio antes en la Crispación:
Aunque bien pudiera parecer que es un guiñol, Acebes existe. Es de carne y es de hueso. Desconocemos el color de su sangre y el drenaje de sus riñones pero sabemos a ciencia cierta que Acebes respira y que Acebes anda. El Señor en cuestión es éste de la fotografía ¿Qué me dicen de él? Fijense en esa postura de cura franquista cargado de odio y rencor, esa predisposición al permanente vómito tan característica de los demócratas de centro reformista. ¿No les molesta la foto? A mí sí. Si me acerco a la imagen me pongo nervioso. Es como si de esa boca saliera un insoportable aliento sobrecargado, un penetrante olor a vinagre caducado que me revuelve en mi silla. Si se fijan bien, da la sensación de que incluso un hilillo de mala baba cae por la boca en la línea recta que marca la corbata hasta desaparecer detrás de la atril. Cae y cae hasta perderse, suponemos, por las alcantarillas de Génova. Es como si la gaviota del pp, ya manchada en su ala derecha, estuviera huyendo despavorida de la baba de vinagre que se desprende de Acebes. Miren la mano acompañando ese sonido sordo de voz. Todo el que no piense que Acebes dice la verdad es un miserable. Ni se les ocurra dudar. Sigan la línea de la mano y proyectenla hacia la cabeza. Suban hasta la punta más alta del cerebro (12 años para aprobar derecho, no hay ninguna razón para tener miedo al mal de altura) y bajen después en línea recta hacia la parte derecha de la atril, hasta la mano escondida de Acebes. Las líneas, podrán comprobar, forman un triángulo. Es el equilátero de Dios. La morada de Acebes en su absoluto perfecto. Esta semana, el vómito huele peor que nunca y como siempre, está dedicado a Zapatero, que como todo el mundo sabe es un militante de ETA y eso no se puede discutir porque es sencillamente evidente. Es así y punto.